31 de enero de 2008
4:00 p. m.

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Sobre la marcha

Aléguele a Octav
Definitivamente hay cosas en este país que uno no deja de sorprenderse aunque se repitan constantemente y realmente causa profunda tristeza de ver el tipo de sociedad que conformamos.

El próximo lunes, 4 de febrero, como todos lo sabemos, se va a realizar una marcha con una consigna muy clara y es el rechazo del pueblo colombiano contra las Farc y sus actos. No hay ninguna ambigüedad en el mensaje y es indignante como algunos oportunistas quieren sacar partido de la más legitima muestra de descontento en una población.

¿Que se va a polarizar el país? claro que sí, esa es la idea, por un lado están los colombianos de bien que no quieren más actos violentos y de terrorismo y por el otro están los criminales que los atormentan junto con los líderes que los apoyan. No es un misterio saber cual es la posición que uno debe asumir y es muy curioso que los del "polo" se quejen por que el país se "polarice".

¿Que va a fomentar la violencia? ¿de cuándo acá rechazar la violencia y exigir que no se cometan crímenes es fomentar la violencia?. Es la típica actitud de quien culpa a una niña de las consecuencias por no dejarse violar.

¿Que entonces por qué no se marcha también contra el ELN y los paramilitares? ¿es eso un motivo? ¿acaso marchar contra las Farc legitima los hechos violentos de otros grupos criminales? De ninguna manera. La marcha tiene un propósito y destinatario que no implica la solución de todos los problemas de este país, pero sin duda es uno de los mayores. No falta sino que "Los Del Sur" utilicen la marcha para protestar contra el Deportivo Independiente Medellín, los antitaurinos contra las corridas y los vegetarianos contra los carniceros. El éxito de esta marcha depende que se realicen en un futuro marchas contra los otros grupos.


El 4 de febrero tiene que ser recordado como el día en que el país entero, por primera vez, abrió los ojos y no se dejó chantajear ni amedrentar por las Farc.
27 de enero de 2008
12:00 p. m.

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Preocúpese por su vida (algo ligero para empezar el año)

Aléguele a Octav
Hay que aceptarlo, todos conservamos características en nuestra personalidad más o menos comunes según el grupo social al que escojamos pertenecer, inclusive los más críticos con la "sociedad consumista actual" tienen patrones de comportamiento más o menos iguales.

Últimamente se ha visto en nuestra ciudad una tendencia a criticar a los famosos "emo" por su actitud, forma de vestir y otras cosas más y es un fenómeno curioso porque realmente....no es nada nuevo. Siempre hay gente que busca chivos expiatorios para sentirse superior a los demás, para sentir que se es diferente y que de una u otra manera se está trascendiendo. No tienen nada especial, nada que los convierta en un amenaza y tampoco hacen suficientes méritos para producir lástima; así como los "reggaetoneros", los "raperos", los "punkeros", durarán lo que dura el ánimo de identificación que los acosa.

Así que, ¿por qué criticarlos tanto? El mundo no va cambiar, no se va dañar más de lo que está, no son una plaga y su vida, amigo lector, no se hará miserable por verlos en la calle y de ser así, la sugerencia nuestra es que se busque problemas realmente importantes; déjelos ser felices (o infelices) a su manera.
22 de enero de 2008
2:33 p. m.

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Un paisa en Uruguay

Aléguele a Galo
Solamente estuve tres días en tierras uruguayas. Antes que se me olvide quiero agradecer a mr vriyante y a su novia por ser tan atentos con nosotros. Llegué desde Buenos Aires hasta Colonia cruzando el Río de la Plata, utilizando uno de los buques de Buquebús, un sistema de transporte que podría implementarse para realizar viajes entre Turbo y Panamá y hacer por vía marítima el tramo faltante de la Panamericana mientras encuentran una forma de hacer la vía con un impacto ambiental mínimo. El viaje dura tres horas aunque ya hay un buque rápido que lo hace en 50 minutos. Por cuestiones de cupo tuvimos que viajar en primera clase, una verdadera estafa puesto que lo único que tiene de diferencia con la clase turista es que los asientos son un poco más anchos (afortunadamente la diferencia en precios tampoco es mucha) y la verdad la mayor parte del tiempo la pasé en cubierta disfrutando algo que para los que vivimos en mitad de la cordillera es poco usual.

El viaje entre Colonia y Montevideo es muy aburridor, son dos horas en las que uno no ve sino sabana, no hay nada que a uno le llame la atención. Fuera de eso nos tocó vivir en carne propia un retén de la aduana uruguaya, con el agravante de que alguien llevaba en su maleta algún paquete que hizo que nos quedáramos cerca de una hora en medio de la nada. Fue algo muy curioso porque en la terminal de Buquebús no se hacen mayores revisiones al equipaje, es en la carretera donde hacen su trabajo, algo muy poco eficiente y que se presta para que los funcionarios de la aduana sean sobornados sin que haya mayor control. Montevideo es una ciudad pequeña, más bien gris y en la que es normal ver una casa muy bonita al lado de una que está a punto de caerse. Es como un Buenos Aires chiquito, con parques y zonas arborizadas, pero las casas hacen que se vea bastante gris. Afortunadamente es mucho más limpia que Buenos Aires, y al ser una ciudad pequeña es bastante organizada. La zona de Ciudad Vieja hace que uno se sienta en La Candelaria de Bogotá, es bastante parecida. El Mercado del Puerto es muy bonito y la carne que venden en sus restaurantes es muy buena, eso sí, bastante caro (tal vez lo más caro que hay en Montevideo).

En Montevideo también andan muy paranoicos con el tema de la seguridad, para mí se llevan el récord de paranoia, a tal punto que los taxis tienen un vidrio blindado entre la banca de adelante y la de atrás, medida por cierto poco efectiva ya que si se suben cuatro personas a una le toca obligatoriamente ir adelante pudiendo atentar contra el taxista fácilmente. En general la gente es un poco nerviosa, de entrada cuando uno les pregunta algo en la calle se asustan, apenas sienten el acento extranjero se tranquilizan y son muy amables, como también lo son a la hora de atender clientes.

El viaje a Punta del Este es muy agradable, el paisaje es mucho menos monótono. La terminal de buses de Montevideo es un tanto caótica, las salidas y llegadas son desde el mismo lugar haciendo un poco incómoda la circulación. De Maldonado a Punta comienzan a verse casas lindísimas, haciendo que uno se olvide que uno está en el tercer mundo. Punta del Este demuestra cómo es un turismo bien manejado. Sus calles y sus playas son limpias, es relativamente segura, y no hay vendedores acosando con la gafa, la patilla, el masaje y los Rolex falsificados. Las playas son bonitas, conocí Playa Brava y Playa Mansa, que es una piscina de agua salada. También pude conocer Punta Ballena, es un acantilado con una vista espectacular y se ven unos carros y unas casas que se ven en pocos lugares de América Latina. Es en resumen lo que podrían ser nuestras ciudades si aquí no se la robaran toda, si hubiera orden y se cumplieran las normas urbanísticas, ambientales y de convivencia. Aunque algo que no me gustó es que se ven más argentinos y brasileros que uruguayos, por los precios tan altos en la ciudad, algo que está pasando en Cartagena. Mejor dicho, estamos copiando los precios altos sin copiar la calidad del turismo, cuando debería ser al revés.
18 de enero de 2008
3:09 p. m.

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Un paisa en Buenos Aires (Segunda Parte)

Aléguele a Galo
Contrario a la imagen que tienen muchas personas, los argentinos se caracterizan por su amabilidad y hospitalidad, al menos con los colombianos, aunque no falta la gente extraña. Cuando iba en el bus desde el aeropuerto me tocó al lado de una enfermera que me amenizó el trayecto dándome una serie de recomendaciones que pueden trastornar a alguien que acaba de llegar a un país. De entrada me dijo que averiguara el hospital público más cercano al sitio donde me iba a quedar, que no saliera con billetera sino que escondiera la plata en diferentes bolsillos y en las medias, eso sí que saliera con algún documento poco importante para que me reconocieran en una clínica (menos mal no dijo morgue) y cosas por el estilo. Los argentinos andan un poco paranoicos al respecto, estaban acostumbrados a vivir en un país seguro y de un momento a otro afloró la delincuencia. Y la situación se ha complicado, a mi hermana la atracaron y le robaron la cámara como he contado en posts anteriores, en la Avenida 9 de Julio, frente al Hotel Marriott y de día, lo que demuestra que tienen problemas de seguridad, pero de ahí a vivir encerrado hay mucho trecho, o tal vez lo digo porque en cierta forma los colombianos hemos aprendido a convivir con la inseguridad.

Otra cosa que me gustó de Argentina es la organización de eventos. Pude estar en el concierto de Soda el 21 de diciembre (aprovecho para chicanear) y fue excelente, aunque Cerati habló más de la cuenta. El concierto que duró tres horas y media fue sencillamente espectacular. También fui a la despedida de Julio Bocca al otro día en el obelisco, otro gran evento con un marco inmejorable. Aparte de la calidad de Soda y de Bocca y quienes estuvieron con él, me gustó mucho el orden en ambos eventos, algo a lo que no estamos acostumbrados los colombianos quienes no respetamos numeración, ni filas y todos los conciertos grandes terminan con más de un desmayado por asfixia. Recuerdo que en el de Soda había niños y viejos, algo impensado en Colombia donde probablemente no los dejarían entrar por razones de seguridad.

Para finalizar quiero decir que dentro de todo me quedó una muy buena imagen de Buenos Aires y de la gente de allá (aunque no estoy de acuerdo con Patton, me gustan más las paisas que las argentinas reconociendo que vi mujeres muy bonitas allá). Es una ciudad que apenas se está levantando de una gran crisis y ha tenido grandes inconvenientes como aquí se han mencionado pero a pesar de todo vale la pena conocerla.
16 de enero de 2008
4:35 p. m.

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Un paisa en Buenos Aires (Primera parte)

Aléguele a Galo
Es difícil hablar de un país como Argentina y de una ciudad como Buenos Aires. Se ve tanto contraste que es muy difícil dar un concepto de la ciudad. Es una ciudad con grandes parques y zonas verdes, pero sucia como pocas. Tiene excelentes restaurantes, la carne argentina es sin lugar a dudas una de las mejores del mundo, pero se ven más limosneros que en Colombia (lo cual es mucho decir). Tiene zonas hermosas, como La Recoleta, Palermo, Belgrano, Puerto Madero o San Telmo, pero también hay otras en las que no se ve sino miseria. Así es Buenos Aires, una ciudad contradictoria, que parece salir de la crisis en que está pero a la que todavía le falta mucho para recuperar el nivel de vida que tuvieron sus habitantes en décadas pasadas.

Es totalmente cierto que por su arquitectura en muchas partes de la ciudad uno se siente en Europa (o como a uno le han dicho que es Europa). Las construcciones de las zonas tradicionales son de estilo francés, incluso con materiales importados de Francia y con los famosos techos para soportar la nieve que cae cada 100 años (al menos cae más seguido que en los techos de Bogotá). En términos generales es una ciudad muy arborizada, en la que es normal que los parques ocupen varias manzanas, los andenes son cómodos y respetados por los vehículos, así como las cebras y los semáforos. Algo que me gustó mucho fue que en algunos semáforos se marca la velocidad a la que se debe transitar para aprovechar la ola verde, algo que en nuestras ciudades se debería implementar. Eso sí, es una ciudad con problemas de tráfico, aunque muy organizada. Los buses funcionan 24 horas y solamente paran en los paraderos, y es fácil conseguir una Guía T en la que aparecen todas las rutas. Los trenes llegan a varios sitios de la provincia, eso sí, son bastante hacinados. El metro (Subte) es bastante rápido y cubre amplias zonas de la ciudad, eso sí, los vagones son muy pequeños y hacinados y las estaciones son muy sucias, en algunas partes el olor a orines es desesperante. La cultura que tienen en movilidad no la tienen con el aseo de la ciudad, las basuras están por todas partes, todo el mundo tira los papeles al piso, incluso teniendo papeleras a pocos metros. No había visto tanta suciedad en una ciudad, y eso que el camión de la basura pasa todos los días, qué tal que fuera como en Medellín que pasa dos días a la semana, no me quiero imaginar.

Es una ciudad divida en un norte rico y un sur pobre. En ese sentido es igual a la mayoría de las ciudades latinoamericanas, con una zona "de mostrar" y otra zona "de ocultar". Los mismos argentinos de zonas ricas se asombran cuando uno les dice que estuvo en Liniers o algún otro barrio pobre, para ellos solamente existe el Buenos Aires "bonito". Claro que la miseria no se puede ocultar, es una ciudad llena de limosneros en las aceras y en los semáforos. En resumen, es una gran ciudad, con muchísimas cosas para hacer, la gente en términos generales es muy amable, pero tiene grandes problemas, entre ellos la enorme desigualdad que lastimosamente es un sello de América Latina.

Post Scriptum: Nos hemos unido a la gran marcha contra las FARC que se realizará este 4 de febrero a las 12m hora de Colombia (GMT -5:00). En Medellín partirá desde la Plaza de Banderas de la Alpujarra (al lado del Centro de Convenciones Plaza Mayor). También pueden consultar los lugares de encuentro para esta marcha en otras ciudades de Colombia y el mundo en este enlace. Esta marcha no tiene ningún color político, es solamente un rechazo a los crímenes de las FARC.
13 de enero de 2008
5:48 p. m.

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Un paisa en Santiago

Aléguele a Galo
Es poco lo que puedo decir de esta ciudad puesto que solamente estuve un día gracias a las conexiones aéreas. Antes de empezar a pedirme fotos lean el inicio del post anterior para que sepan por qué no hay. De entrada se nota el progreso por donde uno va, definitivamente Chile es un país con un nivel de vida muy superior al promedio latinoamericano. Las vías son excelentes, la autopista subterránea permite hacer parques en la superficie y al mismo tiempo solucionar de forma eficiente el problema de movilidad vehicular. El metro es bastante rápido y eficiente, aunque es bastante sucio y tiene un olor muy desagradable, huele como una bodega donde guardan mariscos o algo así, lo peor de todo es que el olor se pega en la piel. Hay mucha inconformidad por el sistema Transantiago, similar al Transmilenio de Bogotá, parecido hasta en los problemas: Sobrecupo e inseguridad. Esto se le ha vuelto un dolor de cabeza a las autoridades de la ciudad y al ex presidente Ricardo Lagos.

Algo que me impactó del centro de Santiago es que se mezclan edificios modernos e históricos en el mismo sitio. Cerca al Palacio de La Moneda está la Torre Entel, una de las más modernas del continente. Pude ver el cambio de guardia en La Moneda, aunque me impresionó la habilidad para manejar las armas de los participantes me pareció un poco monótono el espectáculo. Otra cosa que me dejó pensando fue ver el busto de Salvador Allende en la Plaza de la Constitución -plaza donde se encuentra La Moneda-, no dice por ningún lado cuándo lo instalaron ni quién lo instaló, tampoco encontré a alguien que lo supiera. En general nadie quiere hablar de Allende o Pinochet, es un tema que parece vedado para los chilenos.

La red de pasajes peatonales que comienza en el pasaje Ahumada es gigantesca y desemboca en la Plaza de Armas, el único lugar del cono sur donde se sintió en algo la navidad. Por todo lado se ven locales de Falabella, tiendas grandes, pequeñas, bancos, entre otro tipo de negocios. Parece que fueran los dueños del país.

Los chilenos me parecieron bastante amables, incluso cuando uno les pregunta por una dirección lo acompañan hasta allá, hubo una niña que caminó conmigo hasta el pasaje Ahumada aún cuando ella iba en dirección contraria, realmente impresionante. Eso sí, es poco lo que hablan de su ciudad o su país, prefieren preguntar acerca de Colombia y de qué está haciendo uno allá. Lo que sí me dijeron es que todo el progreso que han alcanzado se debe a que sin importar el gobernante de turno hay continuidad en las políticas que se implementan, lo cual demuestra cierto grado de madurez en ese sentido. Quedó entre mis planes volver y conocer bien la ciudad y el país, claro, ya depende del tiempo y la plata que tenga para realizar este plan, pero con lo poco que vi me queda claro que Chile es un ejemplo en muchos aspectos de cómo se deben realizar las cosas.
5 de enero de 2008
3:44 p. m.

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Por sus aeropuertos los conoceréis

Aléguele a Galo
Con este post inicio el reportaje de mis vacaciones analizando los diferentes aeropuertos en que estuve. Si usted quiere ver fotos lamento informarle que a mi hermana la atracaron y le robaron la cámara y la memoria con todas las fotos del paseo así que o me cree, o busca imágenes en otra parte, o va a los lugares que mencione de ahora en adelante si tiene la forma.

- Medellín (Rionegro) - Aeropuerto Internacional José María Córdova
Es un aeropuerto muy bonito, con una terminal en forma curva en lugar de recta que es lo usual en los aeropuertos. Pero de internacional tiene muy poco, solamente existen vuelos directos a Estados Unidos, Venezuela, Panamá y Ecuador. Muchos paisas se sienten orgullosos de tener dos aeropuertos, pero tal vez eso ha hecho que el José María esté subutilizado, lo cual se suma al centralismo de nuestro país y a la ceguera de la Aerocivil. Esperemos que con la licitación tengamos de verdad un aeropuerto internacional. Otro asunto preocupante es la escasa información en línea (ni siquiera tiene sitio propio, solamente aparace información básica de la Aerocivil en la que no hay información de los vuelos, mucho menos acerca de los costos de taxis, ni de los costos ni rutas de los buses que sirven al aeropuerto. Para llegar a Medellín existen tres vías, de las cuáles una está en excelente estado pero nadie la usa, otra está olvidada y hundida y a la última la están ampliando para que los turistas entren a la ciudad por la "zona bonita".

- Bogotá - Aeropuerto Internacional El Dorado
Este sí es un aeropuerto internacional, tiene un movimiento como pocos en Latinoamérica. Sin embargo, su estado es lamentable, se ve viejo, descuidado y es mejor no descuidar las maletas un segundo. Mientras tanto el consorcio que ganó la licitación y la Aerocivil siguen peleando y las reformas grandes son más que urgentes. Fuera de eso el Ministerio del Medio Ambiente restringe los vuelos después de las 10pm, haciendo mayor la congestión en el aeropuerto. Como siempre, se forma congestión en migración, principalmente cuando hay vuelos a Estados Unidos, y los funcionarios del DAS preguntan hasta la marca de las maletas que uno lleva. La página oficial del aeropuerto ofrece mayor información, aquí aparecen los horarios de los vuelos pero es escasa la información acerca del transporte desde y hacia el aeropuerto. El aeropuerto está ubicado al extremo occidental de la ciudad, y al salir uno se encuentra con la Avenida El Dorado o Calle 26, la cual es una de las mejores vías de la ciudad pero probablemente la van a acabar con la construcción de Transmilenio.

- Lima - Aeropuerto Internacional Jorge Chávez
Es poco lo que puedo hablar puesto que solamente conocí el muelle internacional. Este muelle es enorme, tiene la zona de duty free más grande de todos los aeropuertos en los que estuve. Mención honorífica a la cerveza Cusqueña, tanto la lager como la negra. Algo útil para la gente distraída pero desesperante para los cumplidos son las 200 últimas llamadas para abordar los vuelos, aunque es preferible la rabia que se siente por escuchar una y otra vez llamadas para vuelos que no son propios que la que sentiría alguien por no darse cuenta y perder el vuelo. Sin embargo son notorias las fallas de la aviación peruana, puesto que un cierre en Cusco hizo retrasar los vuelos por varias horas. El sitio en Internet de aeropuerto es muy completo y enlaza a las empresas de buses, taxis y remises, en donde es posible consultar tarifas y rutas.

- Santiago (Pudahuel) - Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez
Moderno, cómodo y seguro. Es el más bonito de todos los que conocí. El personal de migración es sumamente amable. A pesar del alto tráfico que maneja no se congestiona. Es poco usado el altoparlante para avisar la salida de los vuelos por lo que uno debe estar siempre pendiente de las pantallas. Está en una zona bastante árida y el agua de los lavamanos tiene sabe a piscina. El aeropuerto y la ciudad están comunicados por una gran autopista que cuenta con carriles centrales y de servicio en algunos tramos que es una antesala al mejor sistema de autopistas de Latinoamérica, que incluye tramos subterráneos. La información del sitio del aeropuerto es buenísima, incluye las tarifas de los diferentes medios de transporte desde y hacia la terminal.

- Buenos Aires (Ezeiza) - Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini
Volvemos a los aeropuertos viejos, aunque a este se le ve que le han metido la mano en los últimos años. A pesar de esto es un poco incómodo y cuenta con muy pocos servicios en el terminal. Hay un sitio con información acerca de todos los aeropuertos del país con información detallada aunque no tan vistoso como el de otros aeropuertos. Eso sí, la información que uno necesite la encuentra ágilmente, como vuelos y transporte desde y hacia el aeropuerto. Aformtunadamente el paso por migración y aduanas es ágil. A la salida de éste, a todos los viajeros les entregan este volante que alerta sobre los peligros de tomar un servicio de transporte en la calle:

Para llegar a la ciudad se toma una autopista que se eleva al entrar a Buenos Aires. Si se toma un bus se va por debajo de la autopista y se conoce la zona marginal de la ciudad, algo que los turistas que van en taxi o remis no conocerán.